San Miguel está a unos 1,900 metros de altura, con días cálidos y noches frescas, y una alberca que no compartes con nadie es un verdadero lujo. Todas las villas de esta página tienen alberca privada y al menos tres recámaras; muchas suman jacuzzi, terraza en la azotea o jardín.
Algunas albercas tienen calefacción y otras no, y en invierno el agua puede estar fresca. Si te importa nadar en agua templada en enero, revisa la página de la casa o pregúntanos antes de reservar.
Cada estancia se reserva directo con nuestro equipo local, sin la comisión de Airbnb o Vrbo, e incluye a nuestro concierge bilingüe, que puede organizar chef privado, transporte, tours o un día de spa.
Algunas sí y otras no. La página de cada casa indica cómo es su alberca, y podemos confirmarte la temperatura del agua antes de reservar.
No. Cada casa de esta página tiene alberca privada para quienes se hospedan ahí.